Las puertas del vehículo de la letrada estaban trabadas desde el interior y, en el nerviosismo, no pudo quitar el cierre centralizado. Lo que pasó entonces, en apenas 10 segundos, es algo que le resultará difícil de olvidar.
Es que mientras uno de los ladrones intentó abrir la puerta lateral derecha y el otro la izquierda, el tercero sacó su arma y disparó al aire para amedrentarla. Si la mujer estaba asustada, en ese mismo instante entró en shock. “Sólo recuerda que vio que uno de los asaltantes apoyó el arma en el vidrio y gatilló, pero la bala no salió”, precisó una fuente cercana a la víctima.
Impedidos de concretar el robo, los delincuentes huyeron del lugar, aunque dejaron sembrado el caos. La abogada ingresó al comercio a pedir ayuda y pudo avisar a su familia, mientras desde el negocio se comunicaron con el 911 para solicitar un patrullero. Como sea, los ladrones siguieron su ruta en busca de alguna otra víctima.










